Nosotros, trabajadoras y trabajadores de la empresa M.C.M. Manufacturas de Cuero Macusa S.A. hacemos del conocimiento público y de todas las organizaciones sociales y políticas revolucionarias de nuestra querida Venezuela que en acuerdo unitario sometido a la discusión democrática hemos decidido RENUNCIAR a nuestros cargos en esta empresa por la inmoral presión política, económica y psicológica aplicada por la burocracia corrupta del Ministerio del Trabajo y de M.C.M. Manufacturas de Cuero Macusa S.A.

Nuestra renuncia en las actuales condiciones de crisis económica y moral que vivimos, con una agresión imperialista y empresarial, con políticas de gobierno dirigidas al sometimiento y control de la clase trabajadora que favorecen a quienes nos despojan, NO HA SIDO UNA FÁCIL DECISIÓN y deseamos resaltar que se produce debido a los brutales ataques por parte del patrono y la falta de apoyo por parte del Gobierno. En este sentido, queremos destacar los siguientes hechos:

  1. La deliberadamente "chucuta" decisión de la Inspectoría del Ministerio del Trabajo de Anzoátegui y con evidente autoría intelectual de Rusbel Rondón (Director del MINTRASS Anzoátegui y apadrinado por su hermano diputado de la Asamblea Nacional Constituyente, Franklin Rondón) de reincorporarnos a la empresa a partir del 07/12/18 (hace 6 meses), sin labores a cumplir por estar la empresa totalmente paralizada desde hace más de dos (2) años, sometió al sindicato y a los bravos trabajadores que quedábamos a estar detenidos por 8 horas diarias de lunes a viernes, sin poder salir, en condiciones de insalubridad, teniendo que llevar nuestros alimentos y pagar transporte. ¿Por qué esta medida carcelaria que aplico el director del MINTRASS y el empresario contra los trabajadores? Es la respuesta a nuestra política sindical de movilizaciones a la Defensoría del Pueblo, al Consejo Legislativo del estado Anzoátegui, a las emisoras, entregas de volantes para las comunidades y trabajadores. Expusimos ante el MINTRASS la necesidad de reiniciar las labores con una propuesta de producción nuestra y la respuesta del gobierno fue someternos. Y ahora se han dictado ilícitas e inmorales calificaciones de despidos para algunos compañeros, entre ellos a Junior Mendoza, directivo sindical.

La empresa nos ofrece, en estas infames condiciones, una "negociación" para que renunciemos los que quedamos, con ventaja descarada para ellos por la devaluación de nuestra moneda nacional, el bolívar soberano. Esa misma empresa se ensaña sádicamente con los compañeros que han renunciado, con la mediatización alevosa del cálculo de prestaciones y desconociendo, en forma contumaz, los artículos 89 y 91 de la CBRV y el contrato colectivo aún vigentes, aprovechando las medidas anti obreras impulsadas por el MINTRASS con la nefasta resolución 2792, que se viene aplicando en desmejora brutal de los derechos democráticos y reivindicativos de los trabajadores tanto del sector público y privado, a sabiendas que no es ni económica ni temporalmente viable reclamar ni ir a una demanda. La "supuesta" quiebra de Macusa es un fraude más en esta amarga historia de luchas de los trabajadores.

En esta batalla hábilmente nos llevaron a escoger: o sigues prisionero o renuncias y tendrás libertad. ¡NO CREAN ELLOS QUE POR RENUNCIAR AL CARGO, RENUNCIAREMOS A LA LUCHA!

  1. No podemos privarnos del alimento y bienes básicos para nuestras familias y aumentar más la pobreza material y espiritual que está sufriendo el pueblo y que no se puede solucionar con bonos ni pagando la nómina a las empresas como MACUSA, manteniendo el parasitismo del Estado venezolano. Ellos se enriquecieron con los dólares provenientes del trabajo de nuestros compañeros de la industria petrolera y con la explotación de nuestros obreros en la empresa. Fuera de la empresa podremos aliarnos los trabajadores para formar asociaciones, comunas obreras, para mantener nuestras familias y crear otras relaciones sociales y económicas, ya que por ahora no contamos con la dirección revolucionaria que confisque la empresa para ponerla a producir bajo administración democrática de los trabajadores.
  2. Nuestra historia de 16 años, con el logro de un sindicato democrático, nos llevó a la conclusión de que nuestra fuerza se había agotado y el enemigo de clase, apoyado por una burocracia corrupta, pudo derrotarnos y a su vez derrota por ahora a todos los trabajadores que luchan por la dignidad obrera en MACUSA. Resistimos en condiciones desfavorables, pero hemos aprendido bastante como para participar en la construcción de un movimiento de trabajadores.
  3. La actual debilidad política de nuestras organizaciones obreras se manifiesta desde el sindicato hasta las centrales. No hubo una fuerza nacional que nos apoyara con acciones en esta lucha. Aún no la tenemos, hay que construirla con ideas, programa, tácticas y estrategias para la defensa y la ofensiva, con nuestra democracia y autonomía de clase obrera. Es importante resaltar que mantendremos la solidaridad activa y que seguiremos dando nuestra vida por lograr esa fuerza que tanta falta hace para el verdadero poder popular del pueblo trabajador, el único capaz de ganar la guerra contra el imperialismo, la burguesía y la burocracia que nos explota.

 “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente”. Karl Marx.


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