La situación económica del país en el marco de la crisis más severa desde el crack de 1929, es cada vez peor, los recortes al gasto público anunciados para el siguiente año, la deuda pública y la pobre perspectiva de recuperación de los precios del petróleo, nos afecta en la vida cotidiana, en especial en necesidades primarias como la alimentación, la salud y la educación.

Específicamente la situación de las universidad es preocupante tal y como se encuentran ahora, si a ello le sumamos la posibilidad de recortes mayores para el siguiente año, nos encontraremos ante un escenario muy adverso para el desarrollo profesional de millones de estudiantes. Por poner algunos ejemplos, la situación de deuda en la que se mantienen varias universidades públicas es insostenible, la Universidad Veracruzana (UV) tiene un adeudo con los trabajadores del FESAPAUV en materia a cuotas sindicales que suma 89 millones de pesos, a pesar de ello en el presupuesto de 2016 contempla un recorte de 500 millones de pesos, es decir del 10 por ciento de su presupuesto anual. La deuda de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) es de mil 300 millones de pesos, un monto similar al que recibiría en 2016 de presupuesto, es decir ¡adeuda el 100 por ciento de su presupuesto anual! La deuda de la Universidad Autónoma de Guadalajara es de más de 94 millones de pesos.

Las deudas históricas de estas universidades no son más que el reflejo de las deudas de sus gobiernos, los cuales en la vía de los hechos han reducido el presupuesto que destinan a la educación, trasladando esta deuda a las Universidades. Nos referimos a casos como el de la deuda del gobierno de Durango con la Universidad Autónoma de Durango de más de 2.7 millones de pesos.

Los recortes son un hecho desde hace algún tiempo incluso la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) lo reconoce indirectamente. Esta institución solicitó un fondo adicional para completar el pago de jubilaciones y pensiones de 34 universidades por 500 millones de pesos, sin embargo, Jorge Estefan Chidiac, Secretario de la Comisión de presupuesto, respondió que solo existen 17 mil millones de pesos extra y se han recibido 50 mil solicitudes de mayor presupuesto por parte de instancias de gobierno. Algunos de los planteamientos que se están haciendo para resarcir los problemas de financiamiento de las jubilaciones y pensiones es reducir la cobertura incrementando la edad de jubilación a los 65 años y servicio laboral de 35 años y/o el traslado de las pensiones a manos privadas por medio de las AFORES.

Varios rectores se han manifestado contra los recortes de facto a la educación superior entre ellos Juan Manuel Ocegueda Hernández rector de la Universidad Autónoma de Baja California, quien informó que el Programa de Fortalecimiento de la Calidad de Instituciones Educativas sufrirá una reducción de 80 por ciento, entre otras utilidades de este programa está el asegurar recursos para infraestructura, laboratorios, actividades deportivas, etc. Aseguró que desde este año se han presentado reducciones en los recursos federales otorgados a educación. También Alfonso Esparza Ortiz rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) pidió a Aurelio Nuño que se detengan los recortes que ha sufrido en los últimos meses esa casa de estudios. También es el caso del recorte presupuestal a la Universidad Autónoma de Querétaro que supera los 57 millones de pesos, el rector Gilberto Herrera declaró que ha intentado gestionar para que no haya más recortes, sin embargo, en octubre se anunció uno nuevo en materia de infraestructura de 22 millones de pesos.

Para los rectores la lucha por mayor presupuesto es cuestión de asegurarse una gestión cómoda, pese a la inconformidad que puedan mostrar estamos seguros que en general terminarán alineándose a los designios del gobierno federal.

El caso del Distrito Federal no es la excepción la reducción presupuestal a esta entidad es de 3 mil millones de pesos y afectará a rubros como medio ambiente, cultura y educación.

Esta ha sido hasta ahora la forma en la que se han realizado recortes a la educación en los hechos, mediante el recorte a los presupuestos estatales que derivan en el impago de servicios que ofrecen las universidades al gobierno, o la retención no negociada de alguna parte del presupuesto; o bien el recorte a programas que subsidian algún aspecto del servicio que brindan las universidades.

Después de tanto alardear sobre la importancia de la educación en la gestión de EPN, Aurelio Nuño ha aceptado que “los recortes son inevitables”, tan inevitables que son un hecho desde hace unos meses y el escenario seguro empeorara.

Ahora más que nunca es imprescindible defender la educación gratuita y de calidad, el futuro de millones de jóvenes está en la incertidumbre total, mientras se reducen cada vez más las oportunidades de estudio y laborales para este sector, las filas de la delincuencia se llenan de jóvenes, y se da pie al consumo libre de mariguana, la necesidad de universidades públicas cada vez es mayor y las que existen no se dan abasto, tan solo en los últimos cinco años en Puebla y Veracruz ha disminuido en un 30 por ciento la matrícula de universidades privadas.

¡Por educación gratuita y de calidad!

¡Por una organización permanente, combativa y que luche por educación de calidad para los hijos de los trabajadores!

¡Organízate y lucha con el CEDEP!


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